¿Se puede dejar la cocaína solo?

Muchas personas intentan dejar la cocaína por su cuenta antes de pedir ayuda. Algunas consiguen aguantar días, semanas o incluso meses sin consumir. Otras reducen la frecuencia, intentan controlarlo o limitarlo a ciertos contextos.

En algún momento suele aparecer las mismas dudas:

  • “¿De verdad se puede dejar la cocaína solo?”

  • “¿Como se puede dejar la cocaína sin ayuda?”

  • “¿Puedo dejar la coca por mi cuenta?” “

  • ¿Es posible salir de la cocaína sin terapia?”

Y la respuesta corta es: sí, algunas personas consiguen dejar la cocaína solas. Pero también es importante decir algo con toda la honestidad del mundo: hacerlo sin ayuda suele ser mucho más difícil, más inestable y con mayor riesgo de recaída. Además, dependiendo de la gravedad del problema y de la situación personal de cada uno, hay personas a las que simplemente no les resulta posible salir de la cocaína sin apoyo.

La cocaína es una droga especialmente traicionera porque acaba creando una fuerte asociación con todo lo que la rodea: las fiestas, los fines de semana, ciertos amigos, el sexo, salir de noche o incluso determinadas emociones y estados mentales. Muchas personas no sienten únicamente ganas de consumir cocaína; sienten ganas de volver a todo lo que psicológicamente han asociado al consumo.

Además, como los problemas suelen aparecer de forma progresiva y no siempre son visibles al principio, es frecuente desarrollar una sensación de falso control:

  • “Puedo dejarlo cuando quiera.”“

  • Solo consumo algunos días.”

  • “No estoy tan mal.”

Y precisamente esa sensación es una de las cosas que más difícil hace pedir ayuda a tiempo.

¿Por qué es tan difícil dejar la cocaína solo?

Una de las grandes dificultades de la cocaína es que no genera únicamente dependencia física. La mayor parte del problema suele ser psicológica y conductual.

La cocaína acaba asociándose a:

  • Salir de fiesta.

  • Socializar.

  • Tener relaciones sexuales.

  • Sentirse seguro o con energía.

  • Trabajar más horas.

  • Evitar emociones desagradables.

  • Desconectar de la ansiedad o del vacío.

Por eso muchas personas dicen:

  • “No sé vivir sin cocaína.”

  • “Cuando llevo unos días sin consumir vuelvo a caer.”

  • “Sé que me está destruyendo, pero luego me convencen las ganas.”

No suele tratarse únicamente de “fuerza de voluntad”.

El problema de intentar dejar la cocaína “a base de aguantar”

Muchas personas intentan dejarla eliminando únicamente el consumo, pero sin cambiar nada más.

Durante unos días o semanas consiguen mantenerse sin consumir. Sin embargo, después aparecen:

  • Ansiedad.

  • Irritabilidad.

  • Vacío emocional.

  • Insomnio.

  • Aburrimiento extremo.

  • Pensamientos sobre el consumo.

  • Sueños sobre el consumo que nos afectan en nuestro día a día.

Y en ese momento el cerebro empieza a negociar:

  • “Solo una vez.”

  • “Esta vez lo controlaré.”

  • “Solo los fines de semana.”

Ahí es donde suelen producirse muchas recaídas. Muchas personas intentan dejar la cocaína “a base de aguantar”, pero sin cambiar hábitos, contextos o dinámicas importantes. En nuestro artículo sobre 7 consejos para dejar la cocaína explicamos algunas estrategias que pueden ayudarte a reducir el riesgo de recaída

¿Entonces nadie puede dejar la cocaína sin ayuda?

No sería honesto decir eso. Hay personas que consiguen dejar la cocaína solas, pero normalmente esto ocurre cuando se dan una serie de condiciones importantes.

  • Existe una conciencia real del problema. Este punto es clave. Las personas que minimizan el consumo (“yo controlo”, “solo consumo algunos días”, “podría dejarlo cuando quisiera”) son precisamente las que más suelen recaer y las que con más frecuencia terminan necesitando ayuda profesional. Identificar el problema como lo que realmente es suele ser uno de los primeros pasos para poder enfrentarlo.

  • El consumo todavía no está muy avanzado. Este punto puede ser difícil de valorar porque cada persona vive la adicción de una manera distinta. No depende solo de la cantidad o la frecuencia del consumo, sino también de cómo afecta a la vida de la persona y a su entorno: las mentiras, la ansiedad, los conflictos, la obsesión por consumir o la dificultad para disfrutar sin cocaína. Cuanto más espacio ocupa la droga en la vida emocional y social, más difícil suele ser dejarla sin ayuda.

  • Se producen cambios importantes en el estilo de vida. Dejar la cocaína no suele consistir únicamente en “dejar de consumir”. En muchas ocasiones implica alejarse de ciertos ambientes, dejar de salir durante un tiempo, romper dinámicas sociales muy asociadas a la droga o incluso distanciarse de algunas amistades. Y eso puede generar una sensación de vacío importante al principio.

  • Hay apoyo familiar, social o emocional. Salir de una adicción en soledad suele ser muchísimo más difícil. Tener personas con las que hablar, que entiendan lo que estás viviendo, que ayuden a sostener ciertos límites o simplemente acompañen durante el proceso puede marcar una gran diferencia.

  • No existen otros problemas psicológicos importantes asociados o se aprenden a gestionar. En muchos casos el consumo no aparece “porque sí”. La cocaína puede acabar funcionando como una forma de desconectar de la ansiedad, el vacío, la tristeza, la inseguridad o determinados problemas emocionales. Cuando la droga desaparece, muchas veces esas emociones siguen ahí, y aprender a sostenerlas sin consumir puede resultar muy difícil.

Aun así, incluso cuando se dan todas estas condiciones, el proceso no suele ser lineal. Son frecuentes las recaídas, las dudas, la ambivalencia y los momentos de mucho sufrimiento emocional. Por eso pedir ayuda no debería entenderse como un fracaso, sino como una forma de aumentar las probabilidades de salir realmente de la adicción.


La trampa más frecuente: “Como llevo unos días bien, ya no necesito ayuda”

Esto ocurre muchísimo. Después de unos días o semanas sin consumir, muchas personas sienten que el problema “no era para tanto”. Recuperan energía, vuelven a dormir mejor y piensan que ya tienen el control.

El problema es que esa mejoría inicial suele generar una falsa sensación de confiaza. La persona empieza a pensar que ya puede controlarlo, relajando límites y exponiéndose de nuevo a situaciones, personas o contextos asociados al consumo. Y precisamente esa falsa confianza es una de las cosas que más recaídas provoca.

La adicción no suele resolverse únicamente dejando de consumir unas semanas. Si no se entienden los motivos que sostienen el consumo, las emociones asociadas, los hábitos y los desencadenantes, es muy fácil volver a caer meses después.

¿Qué aumenta las probabilidades de dejar la cocaína con éxito? Lo que dice la ciencia

Las probabilidades aumentan mucho cuando la persona:

  • Habla abiertamente del problema.

  • Rompe el aislamiento.

  • Aprende a gestionar la ansiedad y las ganas de consumir.

  • Cambia hábitos y contextos relacionados con la droga.

  • Trabaja el vacío emocional o los problemas de fondo.

  • Cuenta con ayuda profesional especializada. De hecho, distintos estudios científicos llevan años mostrando que las personas que realizan tratamiento psicológico especializado tienen muchas más probabilidades de reducir o abandonar el consumo que quienes intentan dejar la cocaína completamente solos.

    Uno de los meta-análisis más importantes publicados sobre adicción a la cocaína, realizado sobre más de 15.000 personas, encontró que ciertos tratamientos psicológicos y conductuales duplicaban las probabilidades de mantenerse sin consumir.

Muchas personas tardan demasiado en pedir ayuda porque sienten vergüenza o creen que “deberían poder solas”.

Pero pedir ayuda no significa ser débil. Significa dejar de luchar contra la adicción en silencio.

¿Cuándo debería buscar ayuda profesional?

Algunas señales importantes son:

  • Has intentado dejarla varias veces y vuelves a consumir.

  • Cada vez necesitas más cocaína.

  • Mientes sobre el consumo.

  • Tu relación de pareja se está deteriorando.

  • Tienes ansiedad o cambios bruscos de ánimo.

  • El consumo empieza a afectar al trabajo, dinero o autoestima.

  • Consumes aunque sabes que te está haciendo daño.

En estos casos es muy recomendable buscar apoyo especializado cuanto antes.

Dejar la cocaína es posible

Aunque ahora mismo sientas que no puedes salir de esto, muchísimas personas consiguen dejar la cocaína y reconstruir su vida.

El primer paso no es hacerlo perfecto. El primer paso es dejar de mirar hacia otro lado.

En Ahora Psicoterapia trabajamos con personas que quieren dejar la cocaína desde un enfoque cercano, sin juicios y adaptado a cada situación. Si necesitas orientación, puedes pedir una primera consulta gratuita y contarnos tu caso.

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¿Psicólogo o psiquiatra en el tratamiento de adicciones?