¿Psicólogo o psiquiatra en el tratamiento de adicciones?
Cuando una persona o su entorno buscan ayuda para enfrentarse a un problema de adicción, una de las primeras preguntas que surgen es: ¿Debo acudir a un psicólogo o a un psiquiatra?
La respuesta más acertada es: depende del caso. Ambos profesionales pueden trabajar tratando adicciones, pero sus funciones y momentos de intervención son diferentes. En este artículo te explicamos cómo se complementan y cuál puede ser el mejor punto de partida si estás buscando un psicólogo o un psiquiatra especializado en adicciones en España.
¿Cómo es el proceso terapéutico para superar una adicción?
La adicción no se reduce únicamente al consumo de una sustancia o conducta, sino que implica un conjunto de patrones emocionales, cognitivos y de comportamiento que mantienen el problema a lo largo del tiempo.
Cada proceso de recuperación es distinto: algunas personas necesitan apoyo médico, otras psicológico, y otras cuantas una combinación de ambos. Lo importante es encontrar el enfoque terapéutico que mejor se adapte a cada historia.
El proceso de recuperación puede incluir distintas fases que se combinan o se solapan entre sí, dependiendo del caso y del ritmo de cada paciente. Entre las más habituales encontramos:
Fase 1: Desintoxicación
Es la fase en la que la persona reduce o elimina el consumo de la sustancia. En algunos casos requiere supervisión médica o psiquiátrica, especialmente cuando existe dependencia física o el consumo ha sido intenso; en otros, puede transcurrir de forma más sencilla, con molestias leves o principalmente deseos de consumo.
Su objetivo es estabilizar el organismo y facilitar el inicio del trabajo psicológico.
No siempre es una fase complicada. Dependiendo de la sustancia, la historia de consumo y las características de la persona, puede ir desde un proceso con síntomas físicos y emocionales relevantes, hasta una etapa en la que predominan las ganas de consumir sin un malestar físico significativo.
Se trata de la primera fase del tratamiento de adicciones y puede tener una duración aproximada de entre 7 y 21 días, aunque esto varía en función de cada caso.
Durante esta etapa se produce la adaptación del organismo a la ausencia de la sustancia. En algunos casos aparece el llamado síndrome de abstinencia (conocido popularmente como “el mono”), que puede incluir síntomas como ansiedad, irritabilidad, alteraciones del sueño o malestar físico. En otros, lo más destacado son los pensamientos recurrentes sobre consumir y el impulso o deseo de hacerlo.
La conveniencia de realizar una desintoxicación bajo supervisión médica debe ser valorada por un profesional en función del tipo de consumo y del estado de salud de la persona.
Este proceso puede llevarse a cabo de forma ambulatoria, en el domicilio y con apoyo de familiares, o mediante ingreso hospitalario si la situación lo requiere. En los casos donde hay intervención médica, se trata de un abordaje farmacológico orientado a garantizar la seguridad del paciente antes de iniciar el trabajo terapéutico psicológico.
Deshabituación
Esta fase, por ser pragmáticos, se podría resumir en en una frase “aprender a vivir sin la sustancia”. La deshabituación consiste en la «pérdida progresiva de un hábito o costumbre», según define el diccionario. Para ello se requiere, como norma básica, mantenerse abstinente, sin consumir, pero a largo plazo. Al proceso médico-farmacológico de la desintoxicación se le suma otro de tipo psicológico y comportamental. En la fase de deshabituación intervienen diferentes especialistas, entre los que podemos destacar a los profesionales de la psicología.
Esta fase es más prolongada en el tiempo que la desintoxicación y supone una verdadera “remodelación” del estilo de vida de la persona, orientándolo hacia patrones más saludables. Pero no se queda ahí: implica trabajar en profundidad aspectos emocionales y cognitivos como el autoconocimiento, la introspección, la comprensión y expresión de emociones, la reestructuración de pensamientos… y mucho más.
Prevención de recaídas
Esta parte es transversal a todas las fases anteriores mencionadas. Es decir, la prevención de recaídas en adicciones es un tema que se trata desde el inicio del tratamiento y principalmente lo que pretende es evitar que se produzca una recaída ¿Cómo? La Prevención de recaídas implica tres conceptos fundamentales:
La persona debe aprender a identificar emociones y pensamientos que la conducen a consumir y aprender a afrontarlos de manera adecuada (sin consumo).
Aprender a identificar aquellas señales en su cuerpo y mente que la predisponen a consumir.
Aprender a gestionar tanto el escenario previo a una recaída, como el momento posterior.
En el desarrollo de este objetivo, tienen un papel fundamental acciones prolongadas y mantenidas en el tiempo tales como, el seguimiento terapéutico y la terapia de grupo.
El proceso terapéutico de recuperación puede durar meses, un año, dos años, dependiendo de cada caso. No obstante, la persona tendrá que estar pendiente mucho más tiempo, incluso de manera indefinida, de sus conductas, de sus momentos vitales y estados de ánimo correspondientes, para evitar claudicar ante situaciones de riesgo de consumo. Un descuido puede conducir a una recaída.
Pese a lo mencionado anteriormente, debemos destacar que, según la evidencia científica, un mayor tiempo de exposición al tratamiento se relaciona con una mejor tasa de éxito, es decir, con mayor probabilidad de que la persona mantenga la abstinencia a medio y largo plazo.
¿Cuál es el papel del psiquiatra especialista en adicciones?
Un psiquiatra es un profesional que ha estudiado medicina y se ha especializado en salud mental.
En el ámbito de las adicciones, su papel es clave sobre todo en las primeras fases del proceso. Su objetivo principal es reducir el sufrimiento físico y estabilizar a la persona, especialmente durante la retirada del consumo.
Esto incluye:
Manejo del síndrome de abstinencia, que en algunos casos puede ser intenso, peligroso o incluso mortal
Evaluación y tratamiento de síntomas como ansiedad, insomnio, irritabilidad o desregulación emocional
Uso de medicación cuando es necesario para estabilizar al paciente
En resumen, el psiquiatra ayuda a que la persona pueda atravesar esta fase inicial con el menor riesgo y malestar posible, creando una base mínima de estabilidad para poder empezar el trabajo de fondo.
¿Cuál es el papel del psicólogo especialista en adicciones?
El psicólogo es un profesional que ha estudiado psicología, una disciplina centrada en comprender cómo pensamos, sentimos y nos comportamos. Pero en el contexto de las adicciones, su papel va mucho más allá de esa definición general.
Su función principal es acompañar a la persona en un proceso complejo: no solo dejar de consumir, sino construir una vida en la que no necesite hacerlo. Porque detrás de una adicción no hay únicamente una sustancia, sino una historia personal que, en muchos casos, incluye duelos no resueltos, experiencias difíciles, problemas de autoestima, ansiedad, depresión o dificultades en las relaciones.
Por eso, el trabajo psicológico se centra en entender qué función cumplía el consumo en la vida de la persona y en desarrollar nuevas formas de afrontar lo que antes se gestionaba a través de la sustancia. Esto implica aprender a identificar y regular emociones, cuestionar patrones de pensamiento que mantienen el problema y modificar hábitos y conductas profundamente arraigadas.
No se trata simplemente de “aguantar sin consumir”, sino de cambiar la forma de vivir, de pensar y de relacionarse con uno mismo y con el entorno. Ese es el verdadero núcleo del proceso de recuperación.
⚠️ ¿Es lo mismo un psicólogo que un psicólogo especializado en adicciones?
En consulta vemos constantemente personas que ya han pasado por terapia… sin resultados.
Y no suele ser por falta de ganas, ni por falta de esfuerzo. Muchas veces el problema es otro: Han trabajado con profesionales no especializados en adicciones.
Y aquí va claro: tratar una adicción con un psicólogo generalista es como ir al médico de cabecera cuando te has roto una pierna. Te puede orientar, te puede ayudar en algunas cosas… pero no es el profesional que necesitas para resolver el problema de verdad.
Las adicciones tienen algo muy particular: incluyen mecanismos de engaño y autoengaño muy potentes. La persona no siempre miente de forma consciente, pero sí tiende a minimizar, justificar o distorsionar lo que ocurre.
Y esto no es un detalle.
Si el profesional no está entrenado en este tipo de dinámicas, es fácil que:
No detecte señales importantes
Valide sin querer ciertos discursos
O no intervenga en los momentos clave
Y ahí es donde el proceso se estanca.
En cambio, los especialistas en adicciones estamos acostumbrados a trabajar con todo esto. Sabemos leer entre líneas, detectar incoherencias y abordar directamente esos puntos donde suele haber más resistencia.
Estamos acostumbrados a que el problema se oculte, se maquille o se minimice… y a trabajar precisamente ahí, que es donde está el cambio real. No se trata de confrontar por confrontar, sino de ayudar a la persona a ver lo que por sí sola no está pudiendo ver.
Porque sin eso, no hay cambio. Y sin cambio… la recaída acaba llegando.
¿En qué punto puede intervenir Ahora Psicoterapia?
Lo cierto es que el equipo terapéutico de Ahora Psicoterapia está compuesto por psicólogos con experiencia teórica y profesional en adicciones. Por lo tanto, nuestra intervención está principalmente centrada en las áreas de deshabituación y prevención de recaídas. No obstante, esto no nos impide poder ayudar a aquellas personas que necesitan un proceso previo de desintoxicación. Para ello, colaboramos con distintos profesionales de la psiquiatría, a fin de poder ofrecer un tratamiento lo más completo y eficaz posible.
Podemos ayudarte
Esperamos que este artículo haya podido resolverte algunas dudas, pero, al mismo tiempo, sabemos que puede generarte otras inquietudes o cuestiones. Si deseas obtener más información sobre nuestros servicios de apoyo para dejar tu adicción o tienes alguna duda sobre este artículo, te invitamos a reservar una cita gratuita haciendo clic aquí o completando el siguiente formulario. Nos comprometemos a brindarte la ayuda que necesitas en este momento delicado, y estamos aquí para apoyarte hacia una vida saludable y libre de adicciones.
